Un disc-jockey (también conocido como DJ,
pinchadiscos, deejay, diyéi o disyóquey)1 es un
artista o músico que crea, selecciona y/o reproduce música grabada propia o de otros
compositores para una audiencia. Originalmente, el término "disk"
se refería a discos fonográficos, mientras que "disc" alude
más bien a vinilos o cedés (CD),
siendo una expresión más representativa en la época contemporánea. Hoy, el
término engloba cualquier tipo de reproducción de música, independientemente de
la fuente.
Existen varios tipos de disyóckeis. Los DJ de radio
reproducen música que es emitida en sus programas. Un DJ de club selecciona y
toca música en diferentes lugares, como bares o discotecas, o incluso en
estadios. Los DJ de hip hop suelen utilizar varios tocadiscos, y
su música suele servir de base para que un MC cante
sobre ella. Además, este tipo de DJ lleva a cabo múltiples efectos, conocidos
como turntablism.
En la música
jamaiquina, el disc-jockey (deejay) no pone
discos, sino que a diferencia del significado del término en los anteriores
contextos, se encarga de cantar practicando lo que se conoce como toasting.
El individuo que reproduce los discos en Jamaica es conocido como selector.
Equipo y técnicas
El equipo de un DJ suele incluir alguno de los
siguientes elementos:
- Sonido grabado en el formato preferido del DJ (disco de vinilo, Compact Disc, archivos digitales, etc.).
- Una combinación de dos aparatos que permitan reproducir el sonido y alternar consecutivamente entre uno y otro, de modo que se cree un corriente continua de música sin saltos (reproductores de discos, reproductores de CD, software especializado para reproducir MP3, etc.).
- Un secuenciador múltiple que permita mezclar temas en MIDI con una señal de audio digital.
- Un sistema de sonido que amplifique y emita el sonido grabado por el DJ.
- Una mesa de mezclas específica para DJ, que suele contar con entre dos y cuatro canales que permite pasar de una canción a la siguiente de modo suave.
- Auriculares, utilizados para escuchar uno de los discos cuando el otro está sonando, y así decidir el punto exacto del que no suena en el que comenzará a sonar, normalmente sincronizado con el que ya está sonando.
- Opcionalmente, un micrófono, que permite al DJ introducir las canciones y dar explicaciones a la audiencia.
A este equipo básico se puede añadir,
opcionalmente, otros elementos que permiten manipular y mejorar el sonido:
- Unidades de efectos electrónicos (ecualizador, eco, delay, reverb, octave, chorus, flanger, etc.).
- Software para manipular los archivos, cuando son digitales.
- Controladores digitales especiales.
- Samplers, secuenciadores, teclados, sintetizadores, caja de ritmos.
Existen multitud de técnicas utilizadas por los
DJ para lograr mejorar la mezcla de discos y así fusionar la música que está
sonando en un momento y en el siguiente. Estas técnicas incluyen,
principalmente, cue,
la ecualización
y la mezcla de audio de dos o más fuentes diferentes. La
complejidad y frecuencia de las técnicas especiales utilizadas en la mezcla
dependen en gran medida del entorno en el que trabaja el DJ. Mientras que no es
habitual en el caso de los DJ de radio, si se da mucho en los DJ de club, que
necesitan llevar a cabo mezclas suaves y sin que se noten entre discos.
Entre las técnicas de los DJ de club, muchas de
ellas originadas en la cultura del turntablism
típica del hip
hop, se encuentran el beatmatching, el phrasing y el slip-cueing. Los DJ
profesionales también utilizan la mezcla de armónicos para
poder mezclar canciones que son compatibles en términos de escala musical. El turntablism
consiste en el arte de practicar cutting, beat
juggling, scratching, needle drop, phase shifting, back spinning, y otras
técnicas, todo ello con el objeto de lograr transiciones entre discos del modo
más creativo posible. Además de lo anterior, el turntablism está
considerado también como una forma de utilizar el tocadiscos
como un instrumento en sí mismo considerado.

